Llevamos sólo dos meses de 2019 y no paramos de descubrir novedades. Sin duda la más importante, ha sido liarnos la manta a la cabeza y organizar 12 webinars de temáticas diversas y con 8 ponentes diferentes, la mayoría nuevas incorporaciones. Una de estas nuevas caras, quizás la que nos despierte más curiosidad, es Binbin Yang, médico de MTC de origen chino que acaba de llegar a Barcelona y que se encuentra en pleno proceso de adaptación de la cultura china a la mediterránea.

Binbin se presenta como seguidor de los clásicos, de su linaje más antiguo, el Shaolin de 35 generaciones. Pero con un currículum tan impresionante como el suyo, lo que no nos entra en la cabeza es que haya decidido abandonar, a priori, la cuna de la MTC para lanzarse a la aventura de venirse a un país donde la desregulación forma parte de nuestro día a día bajo y con un nubarrón que amenaza prohibiciones. “Al principio me asustó la situación, pero recuperé la confianza al hablar con profesionales de Europa y de aquí. Estoy convencido de que realmente la MTC se puede expandir muy bien por España. Sólo hace falta saber explicar bien cuan eficaz es. Además Barcelona es el punto más importante para empezar esa expansión, por el ambiente, por el clima, por el transporte, además de que en China cuenta con una gran fama”

.
Binbin

Expectativas vs. realidad

Binbin sólo lleva 4 meses en Barcelona, tiempo más que de sobras para haber podido palpar las diferencias más notables con respecto a China y también para contrastar sus expectativas con la realidad que ha ido encontrando. Me ha sorprendido la fidelidad de los pacientes. Si lo prueban y les funciona, vuelven. También demuestran su confianza recomendándolo a sus conocidos”.

Pero no todo han sido sorpresas agradables, también hay cosas que se le están atragantando más de lo que esperaba. “Lo que más me cuesta es la gran cantidad de protocolos que hay que seguir. En Europa se entiende que la medicina en general tiene que seguir una serie de pasos y que son comunes para todas las prácticas. Pero como todos sabemos la MTC tiene unos parámetros, sobre todo a nivel de diagnóstico, muy diferenciados de la medicina convencional. Equiparar ambas prácticas bajo los mismos parámetros es lo que me genera conflicto y desconcierto”.

La respuesta al problema que plantea Binbin se explica si echamos la vista atrás. La exigua formación en MTC en los últimos 30-40 años tanto a nivel europeo como español y la escasa práctica profesional no ha permitido a la MTC ni evolucionar ni obtener una solidez suficiente para ser capaz de caminar de forma independiente de las costumbres occidentales. Aunque parece que no sólo es problema de Europa sino que en China la influencia occidental también comienza a pesar, “la MTC que se está aplicando en la actualidad viene de 1983 cuando se construyó el sistema de enseñanza actual. Pero el problema es que está copiado de la medicina occidental. De hecho ahora existe una voluntad de regreso a los orígenes porque nos hemos dado cuenta que la MTC no es la originaria y si al final seguimos los protocolos de la medicina occidental, ¿dónde está la diferencia?. ¿Tendría sentido que existiera?. Si existe tiene que ser diferente a la medicina convencional”.

curación

Y si los protocolos son iguales para ambas prácticas; en cuestión de pacientes, los chinos y los mediterráneos ¿compartirán las mismas similitudes? “En China, los pacientes ya tienen una base de cultura en acupuntura, cuando les hablas del tratamiento no necesitan muchas explicaciones. Aquí es diferente porque no conocen la terminología. Además les cuesta entender que la acupuntura y la farmacopea no van directo a la curación de una enfermedad, sino que buscan una reacción del cuerpo para que éste inicie el sistema de auto curación. Quizás este sea el punto más complejo tanto de explicar como de entender y por el cual muchos profesionales, aún hoy en día, miran la MTC como esoterismos o cosas así, porque no entienden la explicación: tanto las plantas como las agujas provocan en el cuerpo una reacción. De hecho en los conceptos más ancestrales no se habla de enfermedades sino que el cuerpo está molesto. Es el cuerpo quien decide cuando se cura. El camino correcto es cómo iniciar ese camino de auto curación, ayudar a que el cuerpo responda”.

Otra de las diferencias entre la MTC y la medicina convencional es la duración del tratamiento, mientras los pacientes de la medicina convencional pasan de especialista en especialista, a los médicos de la MTC les basta con “una o dos visitas son suficientes para comenzar a ver resultados, si bien es verdad es que no puedo decir que yo curo 100%, pero sí que se nota un gran cambio. No pretendo atacar a la enfermedad sino iniciar la búsqueda de esa auto curación. Aplico un tratamiento de acupuntura y dentro del tratamiento explico la mejor dieta y qué fórmula de farmacopea ayuda a mejorar el tratamiento. No hace falta que el paciente venga una y otra vez, sino que pueden hacer el tratamiento desde casa”.

Ya que estamos contando diferencias, y a pesar de vivir en un mundo globalizado, las condiciones climáticas, gastronómicas y de contaminación de China son diferentes a las del Mediterráneo, pero los síndromes no tanto. “No he notado todavía demasiadas diferencias, al fin y al cabo todos somos humanos, quizás sí que haya diferentes tendencias. Por ejemplo, aquí la gente suele tener insuficiencia de Yin, porque influye el ritmo de vida. El motivo es que en Europa, pero sobre todo en Barcelona estamos muy acelerados, gastamos mucha energía”.

Binbin Yang

Rompiendo mitos

A pesar de que no hay una regulación específica, a nivel europeo está prohibida la utilización de sustancias tóxicas, animales y minerales, una práctica que en China está muy extendida pero que parece ser que los tiempos también cambian. “El porcentaje de uso en los últimos años ha bajado muchísimo. Está aumentando la conciencia de los profesionales chinos en China de no utilizar ninguna sustancia peligrosa. El animal se sigue utilizando en el ámbito de la farmacopea en relación con la comida. Por ejemplo, si a una persona le cuesta dormir por síndromes de calor, aconsejamos tomar caldo de pato, refiriéndonos a tendones, uñas, etc., incluyendo algunas plantas, que ayuden a calmar. Cuando te formas como médico profesional adquieres una consciencia que te obliga a evitar cualquier tipo de peligro para el paciente. Hoy en día no tiene mucho sentido utilizar este tipo de sustancias”.

responsabilidad

Alto y claro

No es ninguna novedad que el conocimiento de la fitoterapia china en España es limitado, pero aún así hay quien se atreve a saltarse las normas y a crear sus propias fórmulas decidiendo sobre la composición y los porcentajes. Para Binbin, esto es inconcebible. Hay que ser responsable y no jugar con la salud del paciente. Creo que primero se deberían tener unos conocimientos muy amplios. Soy seguidor de las fórmulas clásicas porque el resultado está garantizado por su experiencia por los miles de años que hay detrás. Para el bien del paciente se tendría que utilizar el formato clásico que ya sabemos que funciona”.

Cambiar la mentalidad

Binbin Yang no sólo ha venido a Barcelona a pasar consulta sino que desde el principio lo ha compaginado con las clases en ISMET, tal y como ya hacía en China, uno de sus mayores retos es intentar cambiar la mentalidad en la forma de enseñar MTC.

“En China, los estudiantes de MTC ya saben que necesitan un entrenamiento, como si fueran deportistas o cantantes. Los profesionales de MTC necesitamos entrenar para manejar bien la aguja, o cómo tomar bien el pulso o cómo controlar la respiración. En España, no digo de manera total, pero una gran parte, ignora este proceso de entrenamiento. Se basa sólo en la teoría, en alumnos tomando apuntes en clase, que memorizan y cuando se encuentran con el paciente piensan que ‘ya me saldrá bien’. Se tendrían que enfocar más hacia la práctica y no tanto hacía la teoría. Es un gran reto. La principal diferencia entre la medicina occidental y la MTC es que somos artesanos, entrenamos la técnica de tratar pacientes, pero a un médico convencional no le hace falta porque funciona por informes analíticos y pruebas. Una de las cosas que más me choca es que aquí se aplica la MTC como si fuera medicina convencional. No lo considero un defecto, pero si un aspecto a mejorar. Si no entrenas no puedes coger una aguja o tomar el pulso de manera correcta. En China existe lo que se denomina “doctores de menú”, que son aquellos que diagnostican según parámetros ya establecidos sin pensar en el paciente, como si fueran robots y que, obviamente, están muy desprestigiados. Y entonces, me pregunto ¿en qué se diferencia de la medicina convencional? En nada, incluso podría decirse que es mejor la medicina convencional porque dispone de más herramientas. Con los entrenamientos, el profesional se enriquece y los pacientes salen ganando”.

Webinars

Tenemos claro que después de todo lo que nos ha explicado, los webinars de Binbin (Diagnóstico del dolor por deficiencia de circulación de Xue | Diagnóstico y Tratamiento del Insomnio con Fitoterapia china y Acupuntura) destinados a fomentar la formación especializada en fitoterapia china a profesionales, no serán nada convencionales. “Es una oportunidad fantástica para intercambiar mis conocimientos, mis experiencias sobre medicina ancestral. Voy a dar un tratamiento integral, tomando un caso concreto le aplicaremos una técnica de acupuntura concreta que tiene que ser coherente con otras técnicas como dieta o ejercicio (meditación, respiración, etc). Todo tiene que ir en la misma dirección porque 1+1 no es dos, sino mucho más que dos”.

La MTC no es matemática, no es una ciencia exacta, porque tratamos con personas y cada cuál es diferente, pero sí que hay algunas certezas confirmadas con el paso de los años, como que “a los acupuntores, sean chinos u occidentales, les beneficiaría apoyarse en la farmacopea para obtener mejores resultados en sus tratamientos. Cada profesional aconseja al paciente ir en una dirección diferente, ya que cada profesional está especializado en una de las disciplinas, y pocos que las integren todas, y no contempla el resto para ofrecer un tratamiento integral. Y esto no sólo ocurre en Europa sino también en China. Y ahora nos estamos dando cuenta que no está bien. No es óptimo trabajar departamentos diferenciados sin conexión al estilo de la medicina convencional“.

“Es todo la misma mecánica y es aquí donde entra el entrenamiento, que es quien enseña esta mecánica. No buscamos síndromes como lo haríamos en medicina convencional, buscamos una mecánica. ¿Por qué ha fallado? ¿Qué necesita? Cada método tiene una mecánica y esto es una de las cosas que me gustaría transmitir, a alumnos, pacientes y otros profesionales”.